Arqueologia

“La única certeza científica radica en las preguntas. Las respuestas siempre pueden someterse a nuevos datos que las puedan confirmar o doblegar. Es así, como la verdadera ciencia debería promover el debate, esto para no ceder a la tentación del pensamiento lineal, integrista y que tiende a aplastar la iniciativa de aquellos que se atreven a dudar”  (Nither)

           Egipto: Ingenieros de lo Imposible

“Todos los castores construyen las mismas presas, aunque nunca lleguen a conocerse de nada” (Jean-Pierre Adam; Arquitecto y Arqueólogo perteneciente al CNRS).

Cincel de Cobre-Mazo de piedra

La reflexión que sigue no pretende ser un tratado sobre ingeniería o arquitectura ni mucho menos. Pero si hilar algunas ideas en voz alta. Por todos los medios posibles he tratado de evitar los lugares comunes desde donde una u otra trinchera han combatido el ultimo siglo.

Temas como el número áureo, la hipotenusa, los catetos, el círculo, la altura, la posición astronómica, la circunferencia de la tierra, sus tan polémicos 8 lados, o los llamados canales de ventilación, los cuales aun estando tapados o sino conducen a ningún sitio, con su angulación y trazado en medio del granito, me es suficiente, ello ya constituyen un alarde difícil de igualar, etc.

Todos estos aspectos no hay que descubrirlos. Están allí, en el mayor de los casos profundizarlos más. Lo que en cualquier obra de ingeniería moderna seria lo más natural, en el tema que rodea a la GP termina desquiciando a unos u otros. Por todo ello aprecio el buen hacer hasta la fecha, de matemáticos, arquitectos, ingenieros, y expertos en las diferentes disciplinas involucradas en todo este asunto.

Porque en definitiva y como afirma el arquitecto francés Jean Pierre Houdin, la GP es un edificio y como tal hay que abordarlo. Por cierto el es autor de una interesante tesis que si se confirmara elevaria aun mas la grandeza de sus constructores. Como ven, no he logrado cumplir con la promesa de aislarme del trillado sendero.

A lo que íbamos, quienes alguna vez han visitado la meseta de Guiza no pueden evitar quedar perplejos ante tanta alarde arquitectónico. Ahora bien como es natural, los visitantes se hacen las fotos de rigor, se dan un paseo por el Nilo, compran los respectivos subvenir y alguna cosa mas. Nadie debe sentirse culpable por ello, al fin y al cabo es un paseo turístico. Aun asi, quizás algunos logran alzar su mirada más allá del monumento en si, y con ello analizar el nivel de planificación que debió estar detrás de tales obras.

Y es que antes siquiera de que se cortara el primer bloque, primero hubo una concepción mental del proyecto y una fuerza motriz que movilizó el intelecto capaz de generar semejante idea. Esta concepción diría yo, aunque muchos no estarán de acuerdo, es casi más inmensa que la obra misma y esto me sucede siempre que miro el mundo antiguo, la pregunta es recurrente. ¿Cómo lo concibieron?

Tras cada gran civilización subyace una fuerza subterránea que termina aflorando para moldear su identidad y su cultura. A menudo tal fuerza transita por las más diversas canales de expresión.

En el Egipto de las magnificas obras de ingeniería se conjuraron la religión, la obsesión por la astronomía y las matemáticas. Estos tres elementos hicieron florecer aquella cultura para refulgir en todo el mundo antiguo, trascender los siglos y milenios hasta plantarse en nuestros días y desafiarnos con los más innumerables enigmas.

Pero por sobre todo resplandece su religión (aunque no me gusta mucho usar este sustantivo) como motor iniciador del proceso mental hasta esculpirlo en cada piedra del alto y bajo Egipto. Es así como el culto iniciatico, la astronomía y las matemáticas moldearon su vida diaria.

Sin duda fue este el disparador que movió la fibra interior, la larva creativa, el anhelo de trascendencia para alcanzar la inmortalidad. A través de ella los individuos en todas las épocas han llegado a sitios inconmensurables. Y es que el culto, la adoración, en definitiva la religión está hecha de un material que no perece, sino que muta.

Aunque la historia está tachonada de ejemplos en los cuales la exacerbación religiosa ha conducido a los seres humanos por épocas aciagas, tambien los ha llevado de la mano hacia la grandeza. Estemos o no de acuerdo, Egipto es producto de su culto y del anhelo de trascendencia, unidad con sus dioses y su morada está en las estrellas.

Con respecto a su obra arquitectónica algunas lineas mas arriba decía que, quien o quienes la planificaron y organizaron toda su logística es tan importante como la obra misma. Hay que entender que detrás de estas maravillas hubo observación astronómica, cálculo de pesos, de ángulos y medidas. La GP no trasmite la idea de improvisación, más bien lo contrario.

Manos a la obra:

A) Tienes la orden del faraón Keops para comenzar la construcción de la GP y para ello se ha escogido una superficie de 8 campos de fútbol (mas o menos), pues bien, ¿Cómo nivelar la superficie?

B) Supongamos que ya el tema de la nivelación ha sido solucionado y los bloques al menos ¼ parte de ellos están cortados a medida (¿?) y pulidos esperando ser transportados a pie de obra, entonces teniendo en cuenta que la superficie para cubrir su base son, 52000 metros cuadrados, entonces arriba el primer bloque. ¿Dónde lo colocas?

C) Pero habiendo encontrado el lugar preciso para el primero y los sucesivos, ahora toca la segunda hilada, y entonces surge un nuevo desafió. Ya que esta no es la pirámide acodada por la cual a mitad de construcción podemos cambiar el ángulo, en este caso no será así y su inclinación debe ser de 52°.

Si tenemos en cuenta que cada escalón entre la primera y la siguiente hilada no supera los 20 cm. Y así cada una de ellas hasta llegar a los 146 metros de altura. Cada milímetro de más o de menos en dicha altura se transformara al final del proyecto en una cifra de desfase importante. ¿Cómo lo calculas y luego como asientas los bloques?

D) En la trigésima quinta hilada aparecen bloques de unas 10 o 15 toneladas. ¿Porque tan grandes a esa altura?

Aparentemente es una pregunta sin mucho sentido, pues cualquier edificio para mantener su estabilidad necesita a diferentes alturas cierto refuerzo . Entonces; ¿Cómo subes bloques de 10 o 15 toneladas a esa altura? Si para esta tarea se utilizaran las publicitadas grúas llamadas shaduf de acarrear agua, aunque mas reforzadas, etc, habrá que pensar en la madera, cuerdas y algunas poleas, aunque estas ultimas en Egipto no se conocieron sino hasta la invasión de los Icsos en el siglo XVIII AC, en las dinastías XV y XVI, y aquí estamos hablando de la cuarta dinastía (IV)

E) A 60 metros de altura se subieron bloques de 40 y 50 toneladas. Teniendo en cuenta que dicha altura corresponde en nuestros días a un edificio de 17 plantas. ¿Con que método?

Hasta la fecha todas las teorías de los arquitectos e ingenieros modernos hablan de como movilizar grandes pesos en horizontal, pero muy poco y nada sobre como elevarlos, al menos con los medios que se suponen contaba este pueblo.

Incluso en los frisos y estelas aparecen representaciones de trineos apoyando esta idea, pero nada sobre como elevarlos. Hay ademas que decir que estos científicos poco menos que les incomoda tener que responder sobre el método utilizado. Saben que si lo hacen es posible que la respuesta no guste.

Entonces, los frisos, las estelas, que ilustran el trabajo edilicio, solo son fotogramas congelados en el tiempo, que si dan la idea de como se las ingeniaban para movilizar algunos bloques en horizontal. Pero eso no significa que ese haya sido el método para construir la GP. Una cosa es transportar y apilar ladrillos de adobe y otra es mover y levantar bloques de granito algunos de ellos de hasta 70 toneladas.

Aun con los mas “pequeños” los de dos (2) toneladas hay una dificultad casi insalvable puesto que si fueron elevados con las grúas utilizadas en tareas domesticas aun subsiste el problema de que ninguno de estos bloques cuentan con mecanización que agilice el isamiento de forma cómoda y segura, me refiero a puntos de amarre o sujeción que permita luego de ser elevados poderlos desenganchar fácilmente de la grúa.

Al final izarlos y depositarlos en su lugar correcto podría ser mas traumatico que el propio transporte desde la cantera. Excepto que con cada bloque echaran a perder la cuerda de cáñamo, (o lo que corresponda aquí) porque la cuerda en cuestión quedaría atrapada bajo el enorme peso del bloque sin poderla recuperar para el siguiente alzado.

Las Rampas:

Muy bien, ahora vamos a por las rampas. Primero determinemos cuantas se usaran. Que largo y que ancho, y cuantos grados se le dará a dicho modelo para que a la mitad del edificio cada bloque no duplique unas 15 veces su peso y termine aplastando los obreros.

Los modelos sugeridos hasta la fecha por arquitectos e ingenieros que se han dignado a estudiar el tema, (cada uno en su tiempo) han propuesto cuatro.

1-Una rampa interna que suba a la par de la propia pirámide. Si se optara por este método a la mitad de la construcción nos quedaríamos sin espacio para trabajar, nunca llegaríamos a la cima, pues la propia rampa lo impediría.

2-Externa, pero que envuelva la estructura. Con este otro, recordemos que dicha rampa se apoya en la pirámide que va creciendo, su peso haría peligrar todo el edificio, pues la rampa misma a determinada altura seria un enorme lastre extra, mas lo engorroso que resulta cuando todo el material y los obreros circulan por un solo lugar.

3-Externa, pero que suba de un solo lado. Si esta es la opción, seria una rampa kilométrica, inestable en si misma, ya que en la medida que crece la estructura lo hace la rampa, puesto que hay que mantener los 7 o 9 % de inclinación, y no es lo mismo una rampa de unos cuantos metros que una de 1,5 kilómetros, con ello, mientras crece en su extensión también lo hace la base que la sustenta.

Cuando los obreros finalmente llegaran a los 146 metros para poner los últimos bloques la propia rampa de ascenso seria tan o mas grande en volumen de material que la propia pirámide y todo apoyado sobre una cara de la estructura.

4-Cuatro rampas externas que avancen conjuntamente. Aquí solo se divide la rampa kilométrica en cuatro partes, o lo que es lo mismo, la cantidad de material es el mismo que el segundo ejemplo. Pero este sistema acortaría el trabajo y permitiría avanzar por los cuatro flancos del proyecto, la idea no parece tan descabellada, sino fuera porque ahora tenemos algo así como, una mega pirámide.

Algo más sobre las rampas. Ninguno de los modelos planteados podrían superar el tercio de la pirámide, unos 50 metros de altura aproximadamente, esto según los técnicos es porque luego de esa altura ya no seria funcional, pero aun usando este método todavía restan otros 100 metros por cubrir.

Esta es la razón por la cual al principio me refería al diseño, la agrimensura, el cálculo de sus medidas, los ángulos y la orientación con los puntos cardinales. Todo esto no pudo haber sido dejado al azar, la casualidad o a la simplona idea de prueba y error. Tampoco veo que con las herramientas tan rudimentarias puede llevarse a cabo tan monumental obra…

corpus hermeticus89

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